jueves, 17 de diciembre de 2015

#COP21: ¿En qué hemos quedado?

La Cumbre de París ha concluido. Ha contado con la presencia de 195 países, de los que 187 llevaban los deberes hechos: planes ambiciosos de reducción de las emisiones contaminantes, causantes de la aceleración del Cambio Climático.
 
Pero ¿Qué ha cambiado respecto a otras veces? ¿Son suficientes los acuerdos? ¿Son vinculantes y tienen obligación para los firmantes?
 
Lo principal: limitar el aumento de temperatura
El acuerdo obliga a los países a limitar el aumento de la temperatura media global un máximo de 2 grados, aunque se tratará de que ese ascenso “quede muy por debajo”, en torno a 1,5 grados. Es el máximo aumento permitido hasta 2100 con respecto al inicio de la Revolución Industrial.
 
El conflicto: cómo alcanzarlo
El punto que ha sido mayor objeto de conflicto ha sido respecto a cómo alcanzarlo. Uno de los puntos más importantes era la reducción en el uso de carbón. Los países menos desarrollados, e incluso los nuevos industrializados, protestaron por ello. Por tanto, se ha retrocedido en este objetivo, dejando a cada estado la libertad de reducción de emisiones como crean más conveniente.
 
Quien más contamina…
Lo más sorprendente de este acuerdo es que, por primera vez, se asume que los contaminantes tradicionales, los países desarrollados, se han comprometido a reducir su dependencia de los combustibles fósiles. A los países en desarrollo se les permite contaminar más por el uso de carbón, hasta que alcancen un desarrollo aceptable y puedan utilizar otras tecnologías más respetuosas con el medio ambiente.
 
¿Quién paga?
Es uno de los puntos más conflictivos. Quién pone el dinero ha sido siempre uno de los talones de Aquiles de las cumbres climáticas. En esta ocasión, basándose en un preacuerdo en Copenhague, los países desarrollados han acordado destinar 100.000 millones de dólares  anuales como apoyo financiero a los países más necesitados, tanto para mejorar sus tecnologías como para paliar los daños por el aumento de temperaturas.
 
Cambio respecto otras cumbres
Es la primera vez que los presidentes, jefes de estado y/o primeros ministros se sientan a negociar con el objetivo de llegar a un acuerdo que sirva de algo, y que no quedara en meras indicaciones como nos tenían acostumbrados. Ese cambio de actitud se ha traducido en uno de los acuerdos más ambiciosos de los últimos 25 años.
 
Mecanismos de control
Se ha establecido un calendario de cumplimiento de objetivos. En 2018, dos años antes de que entre en vigor, los países evaluarán sus medidas contra el calentamiento global y analizarán como mejorarlas. Cuando entre en vigor, en 2020, se llevarán a cabo revisiones cada 5 años, contando desde 2023.
 
Compromiso
En el documento finalmente firmado no se establecen acciones concretas a llevar a cabo, pero por primera vez, se recogen sanciones económicas efectivas para los no cumplidores.
 
En definitiva, aunque no es un texto perfecto, supone un gran avance y puede llegar a ser muy efectivo en caso de cumplirse. Aun así, sigue siendo necesaria más concienciación por parte de las sociedades y sus gobernantes, así como llevar a cabo lo prometido de forma real y que fluya el dinero prometido. Es un compromiso necesario del que depende el futuro de las próximas generaciones.
 
Fuentes:
 
BBC Mundo
 
El Comercio
 
Documento completo (traducido al español)
 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Doce desastres naturales españoles que conoces… o no

En el último medio siglo, los desastres ecológicos en España han sido de mayor gravedad que en el resto de la historia. El crecimiento económico de España, unido a tecnologías cada vez más invasivas en la gestión del territorio y el desarrollo económico, ha generado un aumento de las catástrofes ambientales en España, originando graves perjuicios ecológicos, económicos y, lo más grave, en ocasiones hasta pérdidas de vidas humanas.

En esta lista se detallan algunos de ellos, provenientes principalmente de la minería, el transporte de petróleo, la energía nuclear y el urbanismo salvaje. Algunos posiblemente te suenen, pero de muchos de ellos puede que no hayas oído hablar nunca.
 
12.- Urbanización del Monte Picota (Cantabria)


Este lugar es un ejemplo del urbanismo salvaje durante los años de la burbuja inmobiliaria. En el monte Picota se aprobó la construcción de una urbanización en la ladera del monte, dándole una “dentellada” (cómo allí se conoce) al terreno, todo ello a escasos kilómetros del Parque Natural de las Dunas de Liencres. Supuso un grave perjuicio ambiental, paisajístico y de pérdida de suelo. Los tribunales declararon la urbanización ilegal y el alcalde fue procesado, y pesa sobre las viviendas una orden de demolición de las mismas y restauración la zona.

A pesar de ello, existen nuevos planes datados en 2015 para la urbanización de la cara norte, a pesar de la ilegalidad declarada y la incertidumbre jurídica.

11.- Rotura del oleoducto Cádiz-Zaragoza (Sevilla)


Los oleoductos que recorren la península ibérica suponen, en caso de accidente, otra fuente de contaminación ambiental. En más de una ocasión, estas instalaciones han generado serios problemas.
Uno de los casos más conocidos fue en 1998, cuando se produjo la rotura del oleoducto Cádiz-Zaragoza, a la altura de Écija, en Sevilla, originando un vertido de petróleo a causa del mal estado en que se encontraba la tubería. En total, 400.000 litros de petróleo fueron vertidos, contaminándose un arroyo cercano, la ribera del río Genil y terreno agrícola. Fueron necesarios hasta tres meses para su limpieza.

Este oleoducto, construido en 1958 por Estados Unidos para abastecer a sus bases, ha sufrido daños hasta en 6 ocasiones más; la última, en 2003.

10.- Incidente de Palomares (Almería)

Otro apartado de los desastres naturales es el caso de los accidentes relacionados con las tecnologías nucleares. En España, no se han dado casos de accidentes de tal gravedad como los de Chernóbil o Fukushima, pero si se han producido casos algunos reseñables.

En 1966, sobre el cielo de Palomares, chocaron en el aire un avión cisterna y un bombardero estratégico con las armas nucleares que llevaba consigo, debido a un fallo en su acoplamiento.

Ello ocasionó una fuerte contaminación al medio ambiente, y además, serios peligros para la población. Gran parte de la misma presentaba meses y años después restos de materiales radioactivos y las actividades agrarias se vieron seriamente afectadas.

En la actualidad, gran parte de la zona está restringida tanto al paso como al uso urbanístico y agrícola, y se halla en un proceso de regeneración. Estados Unidos y España están actualmente ultimando acuerdos para tomar una solución.

9.- Urbanización de la Isla de Valdecañas (Cáceres)


Un claro ejemplo más de los excesos cometidos en los años del ladrillazo. La Isla de Valdecañas es, cómo su nombre indica, un pequeño islote situado en el Tajo, en el embalse de Valdecañas, a la altura de El Gordo, en Cáceres. Este enclave forma parte de la Red Natura 2000, dada su importancia para la fauna, especialmente aves.

En 2007, se impulsó el proyecto de una urbanización de lujo con el objetivo de vender viviendas a empresarios que quisieran un lugar de descanso a unos 150 kilómetros de Madrid. Grandes personalidades del mundo de la empresa, familiares de la Casa Real, y hasta personajes del mundo de la farándula adquirieron allí sus casas.

El proyecto fue declarado ilegal y el Tribunal Supremo exige su demolición y restauración del paraje. En 2015, una nueva sentencia por parte del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura ha paralizado temporalmente la demolición del complejo.

8.- Urbanización de La Manga del Mar Menor (Murcia)


Puede considerarse un antecedente de lo ocurrido en los años de la burbuja inmobiliaria. Y es que, si alguien pasea por la zona, le resultará difícil de imaginar que hace 50 años no había prácticamente nada en este enclave.

La Manga del Mar Menor es un estrecho cordón litoral situado en la provincia de Murcia, que separa el Mar Menor del Mar Mediterráneo. Ello permite el acceso al baño en dos mares muy diferentes, y unido al benigno clima de la Región de Murcia, hizo de este espacio un lugar idóneo para su explotación urbanística, experimentando un crecimiento aceleradísimo desde 1960.

Ha supuesto la pérdida de espacio para gran parte de la flora y la fauna que vivía allí, así como una exagerada contaminación del Mar Menor, y la fuerte demanda de recursos en la temporada estival por una población que se triplica en verano.

7.- Sobreexplotación del acuífero de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real)


El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se sitúa en la comarca de “La Mancha Humeda”, en Ciudad Real. Con casi 2.000 hectáreas de humedales, y dada su posición estratégica en plena Castilla, es un enclave de gran importancia para las aves migratorias, lo que ha llevado a su protección como ZEPA y Red Natura 2000.

La mala gestión del agua en la comarca llevó en 2006 a la práctica desecación de las lagunas, debido a la sobreexplotación del acuífero que lo alimenta, situación que continuó años después y que derivó en  incendios subterráneos que casi terminan con el humedal. Debido a las fuertes lluvias en años posteriores, y a una mejor gestión de los usos del agua, con la compra de suelo para aumentar la zona periférica de protección, se regeneró. No obstante, el problema de la sobreexplotación del agua sigue sin estar al cien por cien resuelto.

6.- Rotura del acuífero del valle de Abdalajís (Málaga)


En 2005, en el Valle de Abdalajís, en Granada, una máquina tuneladora encargada de efectuar las obras de construcción del AVE a Málaga, rompió uno de los acuíferos que abastecía al municipio de Abdalajís.

En estas circunstancias, comenzaron a salir 6 litros de agua por segundo, que continuaron ascendiendo hasta los 700. Las obras de sellado del acuífero no finalizaron hasta varios años después.
Las consecuencias fueron nefastas para el municipio. A día de hoy, continúan utilizando camiones cisterna durante la temporada estival para el abastecimiento de agua, y la que emanaba del túnel quedó contaminada de los materiales utilizados en la obra. ADIF y las administraciones siguen sin dar una solución definitiva.

5.- Construcción del hotel “El Algarrobico” (Almería)


En 2003 comenzó la construcción de un hotel en primera línea de playa, en el Parque Natural del Cabo de Gata, en Carboneras. Recibió todos los permisos de todas las administraciones implicadas, a pesar de tratarse de un espacio protegido, y de no cumplir con la servidumbre de paso de 100 metros respecto a la orilla del mar.

Asociaciones y ecologistas lo denunciaron, lo que llevó a la paralización de las obras. Tras más de una quincena de sentencias judiciales algo contradictorias y diez años de pleitos, continúa abandonado y saqueado, a pesar de que es ilegal por no cumplir con la Ley de Costas.

El daño ya está hecho, aunque puede ser revertido. Afectó principalmente a las especies de reptiles que allí habitan, y a los endemismos ibéricos de flora, además de la destrucción de un paisaje tan sensible y peculiar como son las zonas desérticas de Almería.

4.- Contaminación minera de la bahía del Portmán (Murcia)


Posiblemente se trate de la mayor catástrofe medioambiental ocurrida en el mediterráneo. Esta zona, en la Sierra de La Unión, fue durante muchos años una zona minera de gran importancia. En 1957 comenzó la explotación de pirita, hasta 1987. Se generaron gran cantidad de estériles que fueron depositados por la sierra, contaminándola y alterando su ecosistema.

Pero el mayor daño que se produjo fue cuando se comenzaron a depositar los residuos mineros en la bahía, para reducir costes. A pesar de los tira y afloja entre la empresa y la administración, se produjo la destrucción de los recursos pesqueros y la colmatación de la bahía, convirtiéndola en un gran vertedero de residuos que aún permanece en la costa de Portmán.

Ni la empresa ni ningún responsable han sido condenados por el daño medioambiental, Actualmente existe un proyecto pendiente de adjudicación para eliminar los residuos de la bahía y regenerarla definitivamente.

3.- Incendios Forestales (Península y Canarias)

Fotografía: http://www.abc.es/

Los incendios forestales suponen posiblemente el mayor problema al que se enfrentan los bosques españoles. Y es que el 90% es causado por actuación del hombre, de forma intencionada o no.

Fruto del abandono rural, unido a las altas temperaturas y sequías estivales, se producen cada año graves pérdidas medioambientales, y en multitud de casos se llevan por delante vidas humanas.

El fuego forma parte de los ecosistemas, y éstos se han adaptado a él. Pero el aumento de los mismos como consecuencia del Cambio Climático y el abandono en la gestión de muchos montes amenaza con convertir el sur de España en un desierto. Son necesarias medidas de prevención y de paliación de los daños, que aún no se están tomando.

2.- Rotura de balsa de residuos mineros en Aznalcóllar (Sevilla)


En 1998, una balsa minera utilizada en las explotaciones de la comarca de Río Tinto reventaba, vertiendo al cauce del río toneladas de lodos y estériles al Río Agrio, provocando un vertido de 6 millones de litros de aguas contaminadas, que anegaron 62 kilómetros de la ribera del río.

Produjo un daño de gran relevancia, dado que se este enclave se encuentra a las puertas del Parque Nacional del Coto de Doñana. Principalmente aves y peces se vieron seriamente afectados por las sustancias contaminantes.

A día de hoy, todavía hay zonas que aún no han sido restauradas y en las que no crece una sola planta. La fauna, mal que bien, se ha recuperado. Nadie ha sido condenado por el desastre ambiental. En la actualidad la mina se encuentra en proceso de reapertura por la Junta de Andalucía, en fase de adjudicación.

1.- Hundimiento del buque “Prestige” (Costa Cantábrica)

 
No precisa de grandes explicaciones. Posiblemente la mayor tragedia medioambiental ocurrida en España, debido a la gran cantidad de espacio que alteró y contaminó.

En 2002, un buque petrolero, el Prestige, se partió en por la mitad a 800 millas de las costas gallegas, provocando su hundimiento y el vertido al mar de las 77.000 toneladas de crudo que transportaba.

La costa cantábrica en España y Francia se vio seriamente afectada, produciendo una bajada importante en la pesca y las actividades de marisqueo en la costa. Nuevamente, el delito se saldó sin ningún culpable.
 
En esta lista pueden faltar decenas de nombres: el vertedero de ruedas de Seseña, el incidente de Ascó, urbanización de Las Navas del Marqués, etc. Estos son sólo algunos ejemplos de los excesos cometidos en nuestro país respecto al medio ambiente. Es necesaria la concienciación de la sociedad y sus gobernantes para que no se vuelvan a repetir episodios cómo los descritos en este artículo.

Fuentes:

Ecologistas en Acción
http://www.ecologistasenaccion.es/article29530.html

El País
http://elpais.com/diario/1998/09/23/sociedad/906501612_850215.html

Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Incidente_de_Palomares

El Mundo
http://www.elmundo.es/espana/2014/11/10/545fbac8268e3e6b1c8b4572.html

El Mundo
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/07/24/ciencia/1153752284.html

El País
http://elpais.com/diario/2009/10/12/sociedad/1255298402_850215.html

La Opinión de Málaga
http://www.laopiniondemalaga.es/municipios/2014/06/17/vecinos-abdalajis-temen-pasar-verano/685555.html

El País
http://elpais.com/tag/caso_el_algarrobico/a/

Club Náutico Portmán
http://www.cnportman.com/index.php/portman

MAGRAMA
http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/estadisticas/Incendios_default.aspx

El País
http://elpais.com/tag/aznalcollar/a/

Ambientum
http://www.ambientum.com/prestige/texto.htm

www.alberamedioambiente.com

viernes, 20 de noviembre de 2015

COP21 - Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático de París 2015

Desde el 30 de noviembre hasta el 11 de diciembre de 2015, tendrá lugar la COP21 (XXI Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático), en París. En ella, se reunirán los principales mandatarios del mundo, de más de 100 países, entre los que se encuentran los más contaminantes: Estados Unidos, China y Brasil.

No es la primera cumbre que se celebra y no será la última. La historia de las conferencias sobre Cambio Climático consta de un listado de hasta 20 cumbres que cuenta en su haber tanto éxitos como fracasos.

Una de las primeras fue la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro de 1992. En ella, se acuñó el término “desarrollo sostenible”. Fue la primera ocasión en la que los estados se comprometieron a adoptar medidas en favor del clima y el medio ambiente, a través de la “Agenda 21”, y fue la precursora de la de Kioto de 1997. Ésta fue una de las cumbres más exitosas en cuanto a avances y compromisos.

En 1997, se inició el Protocolo de Kioto. Consistía en una estrategia para reducir un 5% las emisiones de CO2 respecto a 1990. Para ello, unos países podrían contaminar más, y otros deberían hacer lo contrario. Ha sido quizá uno de los más sonados fracasos en materia climática, puesto que el principal país contaminante, Estados Unidos, no lo firmó. Por otro lado, entre los países que sí lo firmaron, como España, no lo han cumplido o parece que no van a llegar a tiempo (su segunda fase termina en 2020); en otros casos, los avances son escasos.

En 2009, en Copenhague, se produjo otra nueva cumbre de los primeros ministros de cada país. No fue todo lo exitosa que se esperaba. No se firmó ningún acuerdo vinculante, tan sólo unas sugerencias o propuestas que intentarían aplicarse, y que fueron pactadas entre China, India, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos. Después, se informó al resto de participantes. En total, 3 folios de acuerdo no vinculante, con demasiadas vaguedades y falta de compromiso.

Doha 2012 tenía como objetivos prorrogar el protocolo de Kioto hasta 2020 (pues este ya espiraba) y la adopción de nuevos acuerdos. Países como Japón o Canadá se desvincularon del mismo, por lo que al final, el alcance del compromiso llegó a un 15% de las emisiones de CO2 del planeta y, por tanto, su resultado se espera poco ambicioso. Estados Unidos siguió sin sumarse.

Todas las esperanzas están puestas en la Cumbre de París de este año. Los países están presentando planes de reducción de emisiones contaminantes. Ahora mismo, existe una amplia concienciación por parte de los mandatarios mundiales para tratar de atajar el problema. El objetivo es que no aumente la temperatura media del planeta 2°C desde que comenzó la revolución industrial, aunque se tratará de limitar a tan sólo 1,5°C. Entre todos tratarán de llegar a un acuerdo, que llega con retraso pero que se necesita con urgencia.

La lucha contra el Cambio Climático debe ser un compromiso de todas las naciones. Ninguna de ellas puede quedar al margen, pues la reducción de emisiones y el uso eficiente de la energía es una responsabilidad de todos. La subida de la temperatura es un hecho, y es inevitable. Por ello, habrá que poner sobre la mesa las medidas necesarias para paliar sus efectos negativos y evitar que estos aumenten. Aún hay mucho por hacer, pero lo fundamental, es comenzar de inmediato a trabajar.

Fuentes:

jueves, 12 de noviembre de 2015

El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama: gestión micológica

El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama ya es un hecho. Tras una reivindicación de más de cien años, y una simplificación del proyecto (de las 180.000 hectáreas que se planeaban, a las 30.000 actuales), el espacio protegido ya posee unas directrices de gestión, heredadas del antiguo Parque Natural, que se unen a los nuevos planes en marcha, aunque aún quedan aspectos que están en proceso de cambio y mejora.

Un aspecto importante que puede condicionar la gestión es el de los aprovechamientos micológicos. Al implicar a dos administraciones con las competencias de medio ambiente transferidas (las consejerías de medio ambiente de las Comunidades Autónomas de Madrid y Castilla y León) la gestión de la explotación de los hongos se lleva a cabo de distinta manera en la cara segoviana de la sierra respecto de la vertiente madrileña.

Los aprovechamientos micológicos adquieren cada vez más protagonismo en el medio rural. Cada vez mayor interés por el turismo rural y el medio ambiente propicia el aumento de excursionistas que van a los montes a recoger setas con familia o amigos. Además, las setas cada vez son más cotizadas en mundo de la gastronomía y la alta cocina española. Y, por si fuera poco, para satisfacer a mercados y restaurantes, aumentan los recolectores furtivos sin escrúpulos que destruyen los componentes del suelo.

Ello plantea un nuevo componente para la gestión. Un ejemplo es la aplicación en el caso de Castilla y León, en Segovia, consiste en el cobro a los vecinos empadronados en los pueblos segovianos de la sierra una cuota de 3 € por día, con el que pueden recoger 20 kilos de setas, siendo 10 € en caso de foráneos (15 € en fin de semana), o 240 € por temporada para fines comerciales. Ese dinero se emplea en el mantenimiento y mejora de los montes y los municipios. Además, se ha aumentado la vigilancia para evitar furtivos.

La Comunidad de Madrid aún no dispone de dichas cuotas o alguna otra medida para paliar la fuerte presión que sufre la sierra. Hasta ahora, no se ha considerado necesario. A medio plazo, sería interesante un estudio de medidas para tratar de controlar la gran cantidad de visitantes que se acerca a la sierra madrileña. Además, la presión sobre la cara madrileña de la sierra aumenta (y cada vez se hará más elevada) por los visitantes que tratan de evitar las cuotas en la zona segoviana, produciéndose un desequilibrio de sobreexplotación en los montes madrileños.

Sería muy interesante y productivo que ambas administraciones llegaran a un acuerdo de gestión de una sierra común a ambas regiones y que es aprovechada y disfrutada por las poblaciones de ambas regiones. Ha de gestionarse de forma unánime y coordinada, integrando todos los aspectos bajo el mismo plan de gestión y a las gentes de los municipios de la sierra y los eventuales, procurando así los mejores aprovechamientos, gestión y mantenimiento de las Sierra de Guadarrama.

Fuentes:
El Mundo

Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León

Viajamos Juntos

jueves, 17 de julio de 2014

La superficie protegida para las aves marinas se multiplica por 20 en España

El Gobierno ha declarado 39 ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) marinas nuevas, lo que supone multiplicar por 20 el espacio protegido existente actualmente en España y se convierte, según la organización SEO/BirdLife, en "un hito en la conservación del mar". Estas 39 nuevas zonas protegidas se suman a los espacios integrados en Natura 2000, la red ecológica europea que garantiza la protección a la fauna que habita en ellas. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado hoy la declaración, muy esperada por las organizaciones ecologistas.

“Hoy es un gran día para la conservación de nuestros mares y sus ricos valores, y hoy España se sitúa a la cabeza de Europa en el proceso de designación de estos espacios marinos protegidos”, ha señalado Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife. Las 39 nuevas ZEPA se suman a las 135 marinas o marítimo-terrestres que ya estaban designadas en España por las comunidades autónomas. Pero tal y como recuerda SEO/Birdlife en un comunicado, la gran mayoría de esos espacios eran pequeños y muy costeros, y apenas sumaban 2.500 kilómetros cuadrados entre todos. Los nuevos espacios suman en total casi 50.000 kilómetros cuadrados, lo que significa multiplicar por 20 la superficie protegida.

Las zonas designadas se basan en el inventario de IBA (Áreas Importantes para las Aves y la Biodiversidad) marinas publicado por SEO/BirdLife en 2009, fruto de un proyecto LIFE pionero iniciado en 2004 con el apoyo del ministerio y que ha servido de referente para otros países, informa la organización ecologista. Los proyectos LIFE están financiados por la Unión Europea.

"Solo dos espacios han quedado desatendidos en la presente declaración", recuerda esta organización. Uno de ellos corresponde al entorno marino de las islas Chafarinas (frente a Marruecos) "dada la incertidumbre sobre la titularidad de esas aguas". La otra es la IBA marina del Estrecho de Gibraltar, que preocupa especialmente a SEO/BirdLife por tratarse de "un corredor migratorio único para las aves marinas".

De estas 39 ZEPA, ocho se encuentran en la demarcación marina Noratlántica, tres en la Sudatlántica, tres en la del Estrecho y Alborán, 14 en la Levantino-Balear y 11 en la demarcación canaria. La orden que publica el BOE supone, según el ministerio, "un avance fundamental en el desarrollo de la Red Natura 2000 de ámbito marino en España".

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente tiene ahora que aprobar, en el plazo máximo de dos años desde la entrada en vigor de la presente orden, los planes de gestión para cada una de las ZEPA marinas. Estos planes tienen que establecer las medidas de conservación necesarias que respondan a las necesidades ecológicas de las especies de aves por las que se declaran.
 
 

lunes, 9 de diciembre de 2013

Europa enferma por contaminación

  • El 90% de la población urbana respira aire dañino para la salud
  • Los expertos presionan a Bruselas para que endurezca la legislación

Puede que Europa disfrute de mejor calidad del aire que muchas megalópolis asiáticas o latinoamericanas, pero no por ganar en esa comparación sus ciudadanos se libran de respirar contaminación dañina para la salud. La Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA, por sus siglas en inglés) emitió ayer una contundente voz de alerta sobre este problema sanitario del que cada vez se tiene más conciencia: en torno al 90% de la población urbana de la UE está expuesta a concentraciones de contaminantes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera perjudiciales para la salud.

La agencia, que maneja datos oficiales de 2011 remitidos por los Estados miembros, recuerda que pese al descenso de emisiones de las últimas décadas —acelerado por la crisis de los últimos años— hay contaminantes, como las partículas y el ozono troposférico, que “siguen provocando problemas respiratorios y enfermedades cardiovasculares y reduciendo la esperanza de vida”. El toque de atención del informe anual de la EEA llega en un momento decisivo. Hace solo unos meses la OMS actualizó su guía de 2005 sobre los efectos negativos en la salud de los contaminantes. Sus conclusiones fueron reveladoras: la ciencia los ha demostrado sobradamente y son mucho peores de lo que se creía ocho años atrás. Con ese análisis sobre la mesa, a la Comisión Europea le toca mover ficha y revisar su legislación.

¿La endurecerá o solo modificará levemente alguna directiva sin efecto práctico? La comunidad científica, poco dada al lobbying, empieza a presionar a Bruselas para que sea más estricta. Los investigadores lo escriben en sus papers (estudios publicados en revistas) e incluso hay academias, como la de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI), que se dirigen a la Comisión para hacerle llegar los datos y recomendar las medidas más efectivas. Los resultados científicos son cada vez más abrumadores y no dejan de crecer con cada nueva publicación especializada. Un día es la relación de las partículas finas (PM2,5) con el bajo peso de los bebés al nacer; otro, los casos de asma en niños que viven cerca de vías con mucho tráfico; enfermedades cardiovasculares; problemas respiratorios...
“Las evidencias científicas están encima de la mesa, y Bruselas debería tenerlas en cuenta. Como investigadores, nuestra obligación es decir lo que estamos encontrando”, señala Julio Díaz, investigador del Instituto de Salud Carlos III que lleva más de una década estudiando la asociación entre las partículas PM2,5, procedentes en gran medida de los motores diésel, y los efectos adversos en la salud. Sus trabajos han demostrado relación entre contaminación e ingresos hospitalarios, mortalidad en mayores de 75 años, por causas circulatorias, respiratorias... “Comprobamos que, incluso para niveles que según la UE eran seguros, se observaban efectos en salud”, afirma.

Los límites que pone Bruselas a la exposición a contaminantes generan controversia. La legislación comunitaria es mucho más laxa de lo que recomienda la OMS o incluso dispone la Agencia de Protección Ambiental estadounidense. Un ejemplo claro son las partículas PM2,5. Europa permite una media anual de 25 microgramos por metro cúbico; la OMS dice que solo se protege la salud por debajo de 10. “Los límites de la OMS son los que debemos perseguir”, asegura Xavier Querol, investigador del CSIC. “En muchos informes de la Agencia Europea del Medio Ambiente o de la Comisión se usan estos valores para ver qué porcentaje de la población está expuesta a valores por encima de lo que se considera perjudicial para la salud”, añade. “La OMS se ocupa de la salud. La UE legisla utilizando criterios de coste-efectividad en los que la salud compite con el coste-beneficio económico y social”, abunda Jordi Sunyer, epidemiólogo del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) en Barcelona.

El informe de la EEA constata que, entre 2009 y 2011, hasta el 96% de la población urbana estuvo expuesta a concentraciones de PM2,5 superiores a las directrices de la OMS. En el caso del ozono, el 98%. El comisario de Medio Ambiente, Janez Potocnik, recordó ayer que la contaminación explica la muerte prematura de 400.000 personas en 2010 en Europa. “¡Más de 10 veces las muertes por accidentes de tráfico!”, exclamó. Su discurso se tituló: “Si crees que la economía es más importante que el medio ambiente, intenta aguantar la respiración mientras cuentas tu dinero”. Y añadió datos sobre el coste de la contaminación: entre 330 y 940 miles de millones al año (pérdida de jornadas laborales, menor productividad, gasto sanitario...).

“La política de calidad del aire de la Unión Europea debe estar basada en las últimas evidencias científicas”, sentenció Potocnik en enero, cuando presentó el estudio de la OMS. El informe, en el que participaron decenas de expertos de todo el mundo, recoge los estudios recientes que asocian la exposición a distintos contaminantes con problemas de salud como la ateroesclerosis, enfermedades respiratorias, diabetes, dificultades en la función cognitiva, partos prematuros... El texto recomendaba explícitamente “revisar el valor límite de las partículas finas”, recuerda Querol, uno de los ocho científicos asesores.

La Comisión también cree necesario revisar los del dióxido de nitrógeno (NO2), el gas tóxico procedente de los tubos de escape que tiene en vilo a ciudades como Madrid y Barcelona, que incumplen la legislación europea y, como otras capitales, podrían ser sancionadas. “Estudios recientes han asociado la exposición al NO2 con la mortalidad, ingresos hospitalarios y síntomas respiratorios en concentraciones iguales o inferiores a las que permiten los límites actuales”, aseguró la Comisión en enero pasado, en una frase que parecía anunciar el endurecimiento de sus políticas.

Desde la Agencia Europea de Medio Ambiente deslizan que, por más pruebas científicas que haya sobre la mesa, “la Comisión también tiene que tener en cuenta aspectos económicos y la opinión de los 28 Estados miembros”. Aunque Potocnik esté decidido ser más estricto, deberá llegar a acuerdos. La Comisión ha abierto consultas públicas y declaró 2013 Año del Aire para concienciar a la ciudadanía. Un Eurobarómetro reciente afirmaba que casi cuatro de cada cinco encuestados creen que la UE debe proponer medidas adicionales para hacer frente a la contaminación. También desveló que los españoles eran los europeos peor informados sobre calidad del aire y los segundos más convencidos de que sus autoridades no hacen nada para combatir la polución.

El epidemiólogo Sunyer recuerda el abismo que hay entre lo que saben los expertos y la percepción de la población. “Para los expertos, la contaminación atmosférica es uno de los factores más peligrosos para la salud, y sin duda el primero entre los ambientales”, señala. No así para los ciudadanos, que podrían haberse acostumbrado a ver de vez en cuando la boina negra sobre Madrid —”falta de novedad”, dice— o, como sus efectos son invisibles o a muy largo plazo, le restan importancia. “Muchas sociedades europeas están más concienciadas que la nuestra de la necesidad de mejorar la calidad del aire”, añade Querol.

Vía: www.elpais.com

www.alberamedioambiente.com

martes, 2 de julio de 2013

Los "techos verdes" en entornos urbanos ayudan a reducir el ruido

Según un estudio de la Comisión Europea, los llamados techos verdes, que albergan vegetación, así como el enverdecimiento de paredes con materiales adecuados para el cultivo de plantas, ayudan a reducir el ruido del tráfico en las ciudades.

En el estudio se investigó qué tipo de “greening” –enverdecimiento del entorno urbano- produce mayores beneficios a la hora de reducir el ruido. Los techos verdes, los muros de fachadas verdes en los edificios y las pantallas de vegetación en los tejados planos fueron de las opciones más destacadas.

Las simulaciones que se llevaron a cabo para realizar el estudio han dado como resultado que los materiales de sustrato modelados –los que se utilizan para proporcionar una superficie para el crecimiento de plantas– son los que representan una mayor reducción de ruido, llegando a la disminución de 7,5 decibelios.

La simulación también ha servido para probar diferentes combinaciones de construcciones “greening”, siendo la combinación de bordes de techo suaves con cualquier techo o muro verde la más efectiva.

La Directiva sobre evaluación y gestión del ruido ambiental reconoce la necesidad de proteger áreas silenciosas en ciudades y pueblos como lugares de alto valor para la comunidad local. Las plantas pueden desempeñar un papel fundamental, suavizando el entorno urbano y reduciendo el ruido. Los techos verdes y jardines verticales, además de ayudar a reducir el ruido, ofrecen otros beneficios y por este motivo el “greening” está amparado bajo la Estrategia de Infraestructuras Verdes.

El “greening” además de ser una herramienta útil para disminuir el ruido del tráfico, también puede utilizarse para minimizar el ruido de otras fuentes como el del aire acondicionado. Asimismo, tiene otros beneficios ambientales importantes como la absorción del dióxido de carbono, la mejora de la calidad de aire, la reducción del efecto “isla de calor urbano”, el aumento de la biodiversidad urbana y el embellecimiento de calles y tejados.

Vía: www.udalsarea21.net

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