viernes, 20 de noviembre de 2015

COP21 - Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático de París 2015

Desde el 30 de noviembre hasta el 11 de diciembre de 2015, tendrá lugar la COP21 (XXI Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático), en París. En ella, se reunirán los principales mandatarios del mundo, de más de 100 países, entre los que se encuentran los más contaminantes: Estados Unidos, China y Brasil.

No es la primera cumbre que se celebra y no será la última. La historia de las conferencias sobre Cambio Climático consta de un listado de hasta 20 cumbres que cuenta en su haber tanto éxitos como fracasos.

Una de las primeras fue la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro de 1992. En ella, se acuñó el término “desarrollo sostenible”. Fue la primera ocasión en la que los estados se comprometieron a adoptar medidas en favor del clima y el medio ambiente, a través de la “Agenda 21”, y fue la precursora de la de Kioto de 1997. Ésta fue una de las cumbres más exitosas en cuanto a avances y compromisos.

En 1997, se inició el Protocolo de Kioto. Consistía en una estrategia para reducir un 5% las emisiones de CO2 respecto a 1990. Para ello, unos países podrían contaminar más, y otros deberían hacer lo contrario. Ha sido quizá uno de los más sonados fracasos en materia climática, puesto que el principal país contaminante, Estados Unidos, no lo firmó. Por otro lado, entre los países que sí lo firmaron, como España, no lo han cumplido o parece que no van a llegar a tiempo (su segunda fase termina en 2020); en otros casos, los avances son escasos.

En 2009, en Copenhague, se produjo otra nueva cumbre de los primeros ministros de cada país. No fue todo lo exitosa que se esperaba. No se firmó ningún acuerdo vinculante, tan sólo unas sugerencias o propuestas que intentarían aplicarse, y que fueron pactadas entre China, India, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos. Después, se informó al resto de participantes. En total, 3 folios de acuerdo no vinculante, con demasiadas vaguedades y falta de compromiso.

Doha 2012 tenía como objetivos prorrogar el protocolo de Kioto hasta 2020 (pues este ya espiraba) y la adopción de nuevos acuerdos. Países como Japón o Canadá se desvincularon del mismo, por lo que al final, el alcance del compromiso llegó a un 15% de las emisiones de CO2 del planeta y, por tanto, su resultado se espera poco ambicioso. Estados Unidos siguió sin sumarse.

Todas las esperanzas están puestas en la Cumbre de París de este año. Los países están presentando planes de reducción de emisiones contaminantes. Ahora mismo, existe una amplia concienciación por parte de los mandatarios mundiales para tratar de atajar el problema. El objetivo es que no aumente la temperatura media del planeta 2°C desde que comenzó la revolución industrial, aunque se tratará de limitar a tan sólo 1,5°C. Entre todos tratarán de llegar a un acuerdo, que llega con retraso pero que se necesita con urgencia.

La lucha contra el Cambio Climático debe ser un compromiso de todas las naciones. Ninguna de ellas puede quedar al margen, pues la reducción de emisiones y el uso eficiente de la energía es una responsabilidad de todos. La subida de la temperatura es un hecho, y es inevitable. Por ello, habrá que poner sobre la mesa las medidas necesarias para paliar sus efectos negativos y evitar que estos aumenten. Aún hay mucho por hacer, pero lo fundamental, es comenzar de inmediato a trabajar.

Fuentes:

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